Un engranaje interno evolvente es un tipo de engranaje con dientes cortados a lo largo de una curva evolvente en su superficie cilíndrica interna, diseñado para engranar con un engranaje externo, ofreciendo una transmisión de potencia suave, alta eficiencia y ruido reducido en sistemas mecánicos.
Especificación del producto
| Forma del diente | Evolvente |
| Material | Acero aleado y acero inoxidable |
| Forma | Redondo |
| Módulo | Máximo hasta 4,0 mm |
| Diámetro interior | Máximo 30 mm |
| Solicitud | Cajas de engranajes planetarios y automoción. |
| Cantidad mínima de pedido | 50 piezas |
Los dientes del círculo interior son engranajes internos, generalmente en mecanismos de engranajes de engrane interno, y los engranajes del engranaje anular son internos
Características del engranaje interno evolvente
Un engranaje interno evolvente presenta dientes con un perfil de curva evolvente cortados en la superficie interior de un anillo cilíndrico, lo que permite un engrane suave con un engranaje externo. La forma evolvente garantiza una acción conjugada y una relación de velocidad constante, mientras que un ángulo de presión típico de 20° mantiene una distribución uniforme de la fuerza. Este diseño permite la rotación en la misma dirección con su engranaje acoplado, lo que lo distingue de los pares de engranajes externos.
El diseño compacto del engranaje y su considerable desplazamiento del perfil ayudan a evitar interferencias (involutas, trocoides o desbarbado) y mejoran la resistencia de los dientes, lo que lo hace ideal para aplicaciones de alta reducción, como sistemas planetarios. Su perfil cóncavo mejora la distribución de la carga, aumentando potencialmente la durabilidad. Estas características lo hacen ideal para aplicaciones de alto par y con espacio limitado, como diferenciales de automóviles y maquinaria industrial.
La fabricación de engranajes internos suele implicar el conformado de los engranajes en lugar del tallado con fresa madre, debido a su geometría interna, lo que requiere herramientas especializadas. La gestión de interferencias es fundamental, y a menudo se soluciona ajustando el addendum, el dedendum o el desplazamiento del perfil, lo que garantiza un rendimiento fiable en aplicaciones exigentes.



